Anna Paretas-Artacho

Creo sitios web que representan a las personas y las ideas que les dan origen

Antes de pensar en páginas, estructuras o funciones, intento entender lo que ya existe.

Observo qué hacen, cómo lo hacen y por qué han elegido hacerlo de esa manera. Presto atención a los valores que sostienen el trabajo, a las personas a quienes va dirigido y a las cualidades que hacen que sea reconociblemente suyo.

También observo cómo expresan todo eso actualmente: su logotipo, colores, tipografía, imágenes, documentos, redes sociales y otros materiales gráficos. Estos elementos suelen contener parte de la historia y el carácter de la organización, incluso cuando no fueron creados como un sistema formal.

Mi papel es entender el conjunto y llevarlo a un sitio web que se sienta conectado con la organización que representa.

Entender lo que ya existe

Una marca no es solamente un logotipo o un conjunto de reglas visuales. También se manifiesta en la manera en que las personas describen su trabajo, las decisiones que toman, las relaciones que construyen y las razones por las que existe la organización.

Es posible que algunas de estas cosas ya estén claramente definidas. Otras pueden ser más fáciles de percibir que de explicar. También puede haber elementos que se desarrollaron en distintos momentos y que ya no parecen pertenecer al mismo conjunto.

Comienzo por escuchar, observar y mirar con atención los materiales que ya utilizan. No solo quiero entender la información que contienen, sino también lo que revelan sobre sus prioridades, su forma de trabajar y la impresión que quieren dejar.

No se trata de sustituir lo que existe con una personalidad nueva. Se trata de reconocer la esencia de la marca y encontrar una manera más clara de hacer que sus distintas partes se relacionen entre sí.

Encontrar el hilo central

Una organización puede tener muchas historias, servicios, imágenes e ideas. Un sitio web no puede darles a todas el mismo peso.

En conjunto distinguimos lo central de lo secundario. Consideramos qué necesita entender primero una persona, qué puede descubrir poco a poco y qué no necesita estar en el sitio web.

El propósito es encontrar el hilo que conecta lo que hacen con la manera y las razones por las que lo hacen. Ese hilo da una dirección común al contenido y al lenguaje visual.

Darle forma a lo que he entendido

Una vez que entiendo esa dirección, le doy forma en un sitio web donde el contenido, el lenguaje visual y la experiencia pertenecen al mismo conjunto.

Las decisiones que tomo parten de lo que he comprendido sobre la organización. El resultado no debería sentirse como un estilo aplicado desde fuera, sino como una expresión natural de lo que ya existe.

El sitio web no necesita expresarlo todo. Necesita contener lo necesario para que alguien entienda lo que ha encontrado y reconozca el espíritu que hay detrás.

Lo que podemos crear

A veces una organización necesita su primer sitio web. Otras veces ya tiene uno, pero su trabajo o su identidad han cambiado y el sitio web permanece igual. En otros casos, el material adecuado ya existe, pero nunca se ha reunido en un solo lugar de manera coherente.

Dependiendo de lo que se necesite, el trabajo puede convertirse en:

  • un sitio web de una sola página, concentrado en lo esencial;
  • un sitio web con espacio para distintos servicios, ideas o áreas de trabajo;
  • una estructura más clara y un nuevo lenguaje para un sitio web existente;
  • una dirección visual que refleje el carácter de la organización; o
  • un punto de partida que pueda crecer gradualmente cuando la organización esté lista.

El tamaño y la forma del sitio web responden a lo que necesita expresarse. Tener más páginas no necesariamente genera mayor comprensión.

Trabajar juntos

Ustedes conocen la organización desde dentro. Yo aporto una mirada externa y una manera de convertir lo que aprendo en una forma digital clara.

El proceso es colaborativo. Incluye conversación, observación y una serie de decisiones sobre qué debe estar, qué puede dejarse fuera y qué necesita pensarse más. Comparto el trabajo conforme se desarrolla para que podamos comprobar si representa fielmente a la organización, además de verse bien.

El sitio web terminado debería resultar familiar para las personas que forman parte de la organización y comprensible para alguien que la encuentra por primera vez.

Cuándo puede ser útil este enfoque

Esta manera de trabajar puede ser adecuada para ustedes si:

  • tienen claro su trabajo, pero les resulta difícil explicárselo a alguien nuevo;
  • su sitio web actual describe lo que hacen, pero no representa quiénes son;
  • su información está dispersa y las personas tienen que armar el panorama por su cuenta;
  • sus materiales visuales tienen carácter, pero todavía no forman una experiencia digital coherente; o
  • la organización ha cambiado y el sitio web ya no refleja lo que ha llegado a ser.

La organización no necesita llegar con todas las respuestas. Parte del trabajo puede consistir en entender qué está claro, qué sigue siendo incierto y qué puede comunicar el sitio web con honestidad en este momento.

Comenzar con una conversación

Si están considerando crear un sitio web, o intentando entender qué le falta al que ya tienen, pueden contarme sobre su trabajo y lo que los ha traído hasta aquí.

Podemos comenzar por lo que hacen, cómo lo hacen y por qué es importante para ustedes.