Anna Paretas-Artacho

Cómo planifico una web

Primero, quiero
entender tu trabajo.

Antes de hablar de páginas, diseño o funciones, quiero que me cuentes qué haces. ¿Cómo lo explicas ahora? ¿Qué necesitan encontrar o hacer las personas que visiten tu web?

Esa conversación me ayuda a entender qué debe contar la web y cómo organizarla. Tú conoces tu trabajo; yo te ayudo a explicarlo con textos y páginas que pueda entender alguien que llega por primera vez.

Cómo planificamos
tu web.

Trabajo el contenido y el diseño a la vez. Así vamos tomando las decisiones sobre qué contar, cómo organizarlo y cómo se verá en la web.

Empiezo por escucharte.

Cuéntame qué hace tu organización, por qué existe y cómo quieres que la entiendan las personas. Podemos mirar juntos tu web actual, las descripciones de tus servicios, presentaciones o fotografías. Quiero ver qué explica ya tu trabajo con claridad y qué necesita un poco más de contexto.

Decidimos qué contar primero.

Puede que tengas años de trabajo, varios servicios y muchas historias que contar. No todo necesita el mismo espacio en la web. Decidimos qué debe entender primero alguien que no te conoce, qué detalles le ayudarán a comparar servicios o a decidir si contacta contigo, y qué podemos dejar para una conversación posterior.

Trabajo los textos y el diseño a la vez.

Cuando hemos acordado la información, la organizo en páginas, diseño cómo se presenta y planifico los enlaces entre ellas. Los textos, las imágenes y las decisiones visuales deben reflejar tu organización y ayudar a las personas a encontrar lo que buscan.

Revisamos los borradores juntos.

Tú conoces tu organización desde dentro; yo aporto una mirada externa. Revisamos juntos los textos y los diseños. ¿Describen tu trabajo con precisión? ¿Explican las ideas que quien visita la web puede no conocer? ¿Queda claro adónde ir después? Esas preguntas nos ayudan a decidir qué cambiar.

No necesitas tener
todo definido.

Hay distintas razones para empezar. Quizá te suene alguna de estas:

  • Tienes claro tu trabajo, pero te cuesta explicárselo a alguien que no lo conoce.
  • Tu web enumera tus servicios, pero no explica cómo trabajas ni qué pueden esperar tus clientes.
  • Los detalles de tus servicios, los ejemplos de tu trabajo y la información de contacto están dispersos entre páginas o plataformas.

Podemos definir qué servicios, ejemplos y detalles prácticos debe incluir la web e identificar qué información te falta confirmar antes de publicarla.

Qué podemos crear
a partir de aquí.

La planificación nos ayuda a elegir qué necesita tu web. Estos son algunos de los posibles resultados:

  • Una web de una sola página, centrada en lo esencial
  • Una web con espacio para distintos servicios, ideas o áreas de trabajo
  • Una estructura de páginas más clara y textos reescritos para una web existente
  • Una selección de tipografías, colores y estilos de imagen que refleje la organización
  • Una web inicial con las páginas necesarias ahora y la posibilidad de añadir más páginas después

Elegimos el número y la estructura de las páginas según la información que necesitan quienes visitan el sitio. Cada página nueva debe tener un propósito claro.

Cuéntame
en qué trabajas.

Tanto si estás pensando en una web nueva como si quieres entender qué le falta a la que tienes, cuéntame qué necesitas explicar. Si ya tienes una web o un borrador de los textos, podemos revisarlos junto con las preguntas que hacen tus clientes sobre tus servicios.