Empiezo por escucharte.
Cuéntame qué hace tu organización, por qué existe y cómo quieres que la entiendan las personas. Podemos mirar juntos tu web actual, las descripciones de tus servicios, presentaciones o fotografías. Quiero ver qué explica ya tu trabajo con claridad y qué necesita un poco más de contexto.
Decidimos qué contar primero.
Puede que tengas años de trabajo, varios servicios y muchas historias que contar. No todo necesita el mismo espacio en la web. Decidimos qué debe entender primero alguien que no te conoce, qué detalles le ayudarán a comparar servicios o a decidir si contacta contigo, y qué podemos dejar para una conversación posterior.
Trabajo los textos y el diseño a la vez.
Cuando hemos acordado la información, la organizo en páginas, diseño cómo se presenta y planifico los enlaces entre ellas. Los textos, las imágenes y las decisiones visuales deben reflejar tu organización y ayudar a las personas a encontrar lo que buscan.
Revisamos los borradores juntos.
Tú conoces tu organización desde dentro; yo aporto una mirada externa. Revisamos juntos los textos y los diseños. ¿Describen tu trabajo con precisión? ¿Explican las ideas que quien visita la web puede no conocer? ¿Queda claro adónde ir después? Esas preguntas nos ayudan a decidir qué cambiar.