Construyo páginas web para pequeños negocios e instituciones, y empiezo por leer la que ya tienes.
Lo que me suelo encontrar es siempre lo mismo: el negocio siguió adelante y la web se quedó atrás. El trabajo consiste en encontrar exactamente dónde se separaron y cerrar esa distancia.
Una revisión de la web que ya tienes. Qué funciona, qué deja de funcionar y dónde, ordenado por su efecto en las consultas. Cada observación lleva fecha y se puede comprobar.
Una primera fase corta. Lo que se puede arreglar ya, en la plataforma que usas, sin reconstruir nada. Normalmente un día.
Una web nueva. Escrita, estructurada y construida — no montada — y entregada con un panel que gestiona tu propio equipo. El código y el contenido son tuyos.
La mayoría de los proyectos empiezan por la primera y se paran donde tú decidas.
Miro una web con calma, escribo lo que encuentro y la lista es tuya, con o sin mí.
Si algo de tu web te molesta y no sabes ponerle nombre, con eso basta para empezar. Escríbeme — tu nombre, el negocio, la dirección de la web y una línea sobre lo que no funciona.
Trabajo en remoto, en español y en inglés.