Cuatro servicios para webs nuevas y existentes
Cuatro servicios separados: una revisión de tu web actual, un día de arreglos, una web nueva de una sola página y una nueva de varias páginas. Cada uno explica abajo qué incluye, cuánto cuesta, cuánto tarda y qué recibes. Puedes cambiar la moneda y comparar los precios sin escribirme, y cuando el alcance puede variar muestro un rango y explico qué lo cambia. Todas las cifras en una sola página, sin las descripciones, están en Precios.
Una revisión de tu web actual
Busco la información que un visitante necesita antes de escribir: fechas, precios, servicios y un formulario que funcione. La revisión abre con lo que ya funciona, sigue con una tabla de hallazgos y dedica una sección a cada uno: qué encontré, dónde aparece y cómo afecta una consulta.
Ordeno las observaciones por lo que pueden costarte en consultas, no por lo graves que parezcan. Un formulario que falla en silencio importa más que una página que tarda en cargar. Cada observación lleva la fecha en que la vi, para que puedas comprobarla tú mismo.
Un precio cerrado. La revisión se descuenta íntegra de cualquier trabajo que se contrate en los 90 días siguientes. Si continúas, no la pagas dos veces. Si te quedas con la revisión y no sigues, habrás pagado por un análisis completo de tu web, hecho con calma y entregado por escrito.
Un día de arreglos en tu web actual
Lo que se puede arreglar ya, en la plataforma que usas, sin reconstruir nada. Fechas caducadas. Un formulario que nunca entrega su mensaje. Páginas que sobraron de una plantilla. Imágenes que nadie redimensionó.
Son arreglos pequeños, pero cualquiera puede impedir que una consulta llegue al negocio.
Normalmente un solo día. Antes de empezar acordamos las prioridades y sabes qué quedará arreglado al final. Puedes contratar este servicio aunque no hayas encargado una revisión.
Una web nueva de una sola página
Todo en una sola dirección: qué es el negocio, qué ofrece y cómo ponerse en contacto. La carta, o la lista completa de lo que hace, cabe aquí y puede estar escrita en más de un idioma.
Una web de una sola página encaja cuando la información del negocio cambia poco y no quieres ocuparte de actualizarla con frecuencia. Puede permanecer publicada durante mucho tiempo sin que tengas que entrar en un panel. Si prefieres hacer tus propios cambios, puedes añadir un panel de edición desde el que actualizar los textos y las fotografías.
¿Qué añade una web de una sola página cuando el negocio ya tiene Google Maps e Instagram? Google Maps reúne la ubicación, los horarios, las reseñas y cómo llegar. Instagram sirve para compartir fotografías y novedades. La web puede reunir la información estable: qué ofrece el negocio, para quién es y cómo ponerse en contacto.
Cuando preparo la web, la conecto con tu Perfil de Empresa de Google, Maps y tus redes sociales. También compruebo que el nombre, los servicios, la ubicación y los datos de contacto coincidan en los distintos canales.
Una web nueva de varias páginas
Una web nueva guarda las fechas, los precios y otros datos que cambian en el panel. La persona que conoce la fecha nueva la actualiza una vez, y todas las páginas que la utilizan cambian con ella.
Las páginas siguen la información que necesita un cliente: qué ofrece el negocio, las diferencias entre las opciones, el precio cuando se puede publicar y el siguiente paso.
Dónde cae dentro del rango lo decide cuántas páginas propias necesita el negocio: un curso, una habitación o un programa por página. Las cuatro líneas de abajo se suman a esta, no están incluidas en ella.
El visitante elige fechas, ve las plazas que quedan y paga sin salir de la web. Va aparte porque mueve dinero: hay un proveedor de pagos de por medio, devoluciones que resolver y un cobro que puede fallar cuando nadie está mirando.
Escrito, no traducido: la versión completa en el otro idioma, con sus propios títulos y descripciones de página.
La web anterior se retira y sus direcciones llevan a las nuevas. También se unifican las cuentas duplicadas. Una escuela tenía dos cuentas de Instagram cuyos nombres solo se diferenciaban por un guion bajo, y la mitad de las personas que la encontraban seguían la que ya no se actualizaba.
El rango de la web incluye las seis áreas descritas en Qué hago: los textos, la estructura, el desarrollo, el panel, la presencia en buscadores y la formación.
Las webs terminadas se pueden abrir y utilizar. Están en Ejemplos, cada una con lo que contiene.
Si necesitas una web nueva, puedes elegir una o varias páginas según lo que tus clientes necesiten encontrar y hacer.
También puedes trabajar conmigo sin encargar una web nueva. Si no está claro qué está fallando, empieza por la revisión. Si el problema ya está identificado, quizá baste con un día de arreglos. O escríbeme con la dirección de la web actual, si existe, y lo que tus clientes necesitan entender o hacer allí, o lo que hay que reparar. Te responderé qué servicio encaja, cuánto cuesta y cuándo puedo hacerlo.
La propuesta que sigue a una revisión da cifras exactas antes de empezar, y un precio presupuestado se mantiene 30 días. Está escrita para que puedas reenviarla a otra persona y se siga entendiendo. Si no sabes en qué parte del rango estaría tu proyecto, escríbeme.
Publico los precios para que puedas saber, antes de escribirme, si el trabajo entra en tu presupuesto. Cuando el alcance puede variar, publico un rango y explico qué puede hacer que el precio cambie.
Precios de agosto de 2026, revisados anualmente · Las cifras en dólares son orientativas